
“ALVARIIITOOO NI SE TE OCURRA VOLVER A SALUDARLE”!!!!,
los dos niños se quedaron callados mirándose y a mi se me cayeron las pelotas de los bolsillos…
Sabiendo que todo esto viene por la historieta de mi vecino divinamente casado con el que me enrrollé, o más bien… se enrrolló él conmigo… o nos enrollamos ambos, hasta aquel día en el que me hizo la fatídica preguntita de si yo sería capaz de plancharle las camisas mientras él bajaba a por churros, con lo cual y haciendo gala a una destreza insospechada por aquel entonces, se lo devolví a su mujercita, (con la que en ningún momento él había dejado de compartir piso, cama, niños, cuentas bancarias, sábado-sabadete y su vida esa tan familiar y tan de cara al público) sintiéndome cual ONG matrimonial …
Pero sobre esta historia ya hablé lo suficiente en algún momento de este blog
http://denadamonada.blogspot.com/2006/10/mi-vecino-i.html http://denadamonada.blogspot.com/2006/10/mi-vecino-i.html http://denadamonada.blogspot.com/2006/10/mi-vecino-iii.html
… y claro… esta mujer, este marido y todos sus vecinos divinamente casados en sus reuniones piscineras y al no tener nada mejor que hacer, supongo que ocupan su tiempo en criticar mi vida; nada familiar, nada matrimonial, nada normal, nada típica, muy privada y como para ellos soy una “loba roba mariditos”, habrán tomado la decisión de que mi hijo también es “non grato” para los suyos…
No obstante, no pude por más que preguntar, intentando no compararme a sus chillidos, cómo era capaz de decir una cosa así a unos niños… ella, con el mismo tono de voz que usó en un principio y haciendo una huída muy muy digna me contestó: Y PORQUE YO SOY UNA SEÑORA QUE SINO….
En fín… Que ahora sé por qué me molesta cuando a mi en cualquier lugar me denominan “Señora”…
Y también me jode que mientras se supone que yo soy LA LOBA, el vecino sigue siendo UN SEÑOR
No obstante, no pude por más que preguntar, intentando no compararme a sus chillidos, cómo era capaz de decir una cosa así a unos niños… ella, con el mismo tono de voz que usó en un principio y haciendo una huída muy muy digna me contestó: Y PORQUE YO SOY UNA SEÑORA QUE SINO….
En fín… Que ahora sé por qué me molesta cuando a mi en cualquier lugar me denominan “Señora”…
Y también me jode que mientras se supone que yo soy LA LOBA, el vecino sigue siendo UN SEÑOR
Continuará... no sé cuándo, ni cómo... pero seguro que no terminará así